Colapso evolutivoINTRODUCCIÓNMi pasión no es precisamente leer, ni tampoco desempeño la labor de escribir con demasiado entusiasmo ni corrección.
La historia o argumento que voy a intentar explicar se expresaría mucho mejor en un formato audiovisual (ya sea cortometraje, mediometraje, o película).
No sabiendo de literatura ni de guiones, me veo muy limitado en cuanto a la forma de plasmar mi idea, así que básicamente, he escrito una especie de “borrador” de construcción y desarrollo nada académico.
ADVERTENCIALa situación que expongo puede herir la sensibilidad de muchas personas y no es nada “políticamente correcta”.
También soy consciente de la complicación legal que supondría llevar esta idea a la pantalla (debido a los tabús establecidos y las situaciones amorales presentadas).
Podría decirse que se enmarcaría en el género de Terror/ Ciencia-ficción/ Gore/ Adultos.
ARGUMENTOLa primera fase se centra en un mundo futuro no demasiado lejano, aparentemente amable (encuadrado en las paredes de un centro médico de última generación destinado a pacientes de muy corta edad), en el que se da a conocer la situación de un niño que, según sus “padres” y médicos, padece una rara enfermedad mental (razón por la cual está confinado en el hospital; donde recibe todo tipo de atenciones y buen trato).
Pero desde siempre, por lo que recuerda, le suceden unos angustiosos “sueños” en los que es objeto de abusos y vejaciones.
Por un lado, está la vida que experimenta en el centro arropado por unos “cariñosos y comprensivos” padres (que siempre le convencen que padece pesadillas que no son reales a causa de su disfunción), y por otro, una vida caracterizada por ser el objeto de deseo de unos pervertidos dementes.
Podría decirse que la dicotomía “real-falso” (no demasiada original pero angustiosa y efectiva), encabezaría la historia (dotando de desconcierto la situación de ese niño a ojos del espectador).
La segunda fase argumental empieza cuando el niño se hace un poco mayor (unos 6-8 años aparentes), y descubre que los abusos son muy reales (ya que al radicalizarse cada vez más, le quedan marcas en el cuerpo cuando despierta a pesar de las “regeneraciones” médicas).
Aunque inicialmente sus padres se muestran convincentes con sus explicaciones, negar lo obvio es absurdo (y además ya no les divierte fingir más), así que finalmente, en uno de esos falsamente denominados hasta ahora “sueños”, descubren su rostro mientras abusan de él y le explican la cruda verdad; que él no tiene padres y que ellos pagaron a un laboratorio de diseño de humanos para tenerlo como juguete sexual acorde con sus preferencias, que sus recuerdos familiares son completamente falsos, que en su vida ha interactuado con otro humano (ni lo hará), que abusan de él desde los 3 años, y que desde ese momento empieza una nueva vida sin mentiras para él...
En definitiva; que se acabaron las consideraciones y contemplaciones y que... “bienvenido al mundo real”.
Y la tercera, más larga, y oscura fase, dejaría de ser una narración “externa” (como hasta ahora), y se enfocaría en primera persona (ya que pienso que sería el modo más terrible de abordar los sucesos venideros);
Mis primeros recuerdos fueron insertados artificialmente; lo mínimo para tener conciencia humana y satisfacer los placeres retorcidos de la gente rica. Me ensamblaron genéticamente para responder físicamente a la demanda del mercado. Soy un producto de laboratorio destinado a satisfacer los instintos más macabros de un mundo insano que se derrumba. Soy por tanto un humano desprovisto de derechos y lazos afectivos; un sofisticado juguete de producción genética inducida, en manos de las mentes más aberrantes...
Debía tener unos 6-8 años cuando después de descubrir lo de mis padres (mi vida era una farsa), tomé verdadera conciencia de mi situación.
Siempre ocurría lo mismo; me despertaba en una habitación que desconocía, llegaban mis “padres-dueños” (muchas veces junto con otros extraños), y empezaban a abusar sexualmente de mi. Al principio esos extraños se mostraban medianamente amables, hasta charlábamos, pero pronto dejaban ver sus verdaderas intenciones. Siempre fue muy desagradable, pero con el tiempo, los abusos eran cada vez más demenciales, extremos, y hasta sangrientos. La situación se prolongaba horas, puede que días... Cuando finalmente perdía el conocimiento, todo empezaba de nuevo (y me despertaba en otra habitación desconocida, con desconocidas personas hambrientas de lujuriosos deseos carnales y perversiones). Supongo que entre cada sesión me trataban y alimentaban estando yo inconsciente, para proseguir una y otra vez con tal desafortunada existencia.
Pasé años en esa situación, hasta que me hice un poco más mayor y pensé en revelarme, no ponerles las cosas tan fáciles; lanzar patadas y puñetazos, e incluso amputar miembros sexuales con la boca si era necesario, para joderles...
Pero ellos tenían el absoluto control de todo (en aquel momento todavía no me había dado cuenta que mi situación solo tenía un único rumbo; empeorar, siempre ir a peor). Ya que fue solo pensar en ello, que en el próximo despertar ya estaba completamente maniatado e indefenso. Me di cuenta que sin duda realizaban sesiones de chequeo de mi pensamiento. Desde aquel día ya jamás volvería a caminar, moverme, ni hablar; porque al despertarme me di cuenta también, que estaban cosiendo mi boca.
En el total desamparo, y a merced de enfermos engendros lascivos, los abusos eran lo único que experimentaba; una vida exclusivamente dedicada al dolor y a satisfacer las perversiones de unas mentes abominables. Y empecé a darme cuenta que la palabra “dolor” es un saco roto que nunca se llena, y que siempre hay algo todavía mucho más macabro de lo que habías imaginado...
No se muy bien el porqué del cambio; quizá el mercado demandaba otras sensaciones, puede que mi aspecto físico ya no respondiera al juguete sexual de moda, o simplemente que ya había dejado de ser un niño y mi cuerpo ya no parecía ser objeto de deseo. Ahora empezaba para mi una inusitada vida de pánico y sufrimiento extremo indescriptible...
Recobré el conocimiento como de costumbre, pero ya no me violaron. En lugar de eso, ahora el placer que yo proporcionaba era mi respuesta física ante las torturas más demenciales.
Durante los primeros meses los clientes se conformaron con golpes, palizas, y cortes con todo tipo de objetos que ni sabía que existieran. Pero pronto empezaron a resquebrajarme todas las articulaciones, para posteriormente ir amputando todos y cada uno de mis miembros no vitales. Cada vez que despertaba, veía impotente como me faltaban más partes del cuerpo... El sufrimiento y dolor que experimentaba eran algo completamente indescriptible.
Un día me desperté estando colocado en una silla, y mi tronco sangrante repleto de cortes y la cabeza magullada y desfigurada, era ya lo único que me quedaba. No tenía ni piel. Me sorprendió que la ciencia pudiera mantenerme con vida en semejantes condiciones, y supuse que se acercaba mi tan anhelada muerte.
Allí inmóvil, y tan aturdido por el dolor que apenas estaba consciente, observé como mi antaño entrañable médico (con la bata repleta de sangre), hurgaba en mis desparramados intestinos mientras me decía; “Estás decepcionando a los clientes... Tu buena vida ha terminado”.
Esas palabras me tranquilizaron. Parecían confirmar lo que ya sospechaba, y pensando feliz que todo aquello llegaba a su fin, me desmayé.
Pero mi hora no había llegado, ni mucho menos. Desde aquel día, ya tampoco jamás volvería a ver nada; porque recobré el conocimiento por el intenso y agudo dolor que experimentaba mientras me estaban sacando los ojos. Posteriormente, me reventaron los tímpanos con algún objeto que francamente desconozco...
Y pasó el tiempo, muy lentamente. Años, décadas...
Ahora, hace mucho tiempo que estoy preso dentro de un muñón inservible de carne. Incapaz de ver, oír, oler, hablar, o moverme en ningún sentido. La capacidad de interactuar con nada es nula, y el eco de mis propios pensamientos es lo único con lo que convivo. Bueno, eso, y mis espeluznantes recuerdos. Desamparado y aislado de todo, cuando hecho un vistazo a mi vida me doy cuenta que no he experimentado nada bueno desde que adquirí conciencia de pensamiento. Pero algún día esto va a acabar, esa es mi esperanza. Morir en paz de una vez...
Paso larguísimos años completamente incomunicado de todo, pero no hay forma de que me muera. Durante muchísimo tiempo pienso permanentemente en que termine semejante locura.
Y de repente, pienso lo irónico de mi situación actual; ya que es la más amable de cuantas he vivido... Y por un instante, me siento a salvo; porque estoy completamente solo, aislado, y no pueden dañarme más.
Pero apenas acabo de pensar en ello, que escucho una demente vocecilla insertada artificialmente en mi cerebro, que me dice jactándose;
- Buenas noticias... Vamos a volcar tu mente en un nuevo cuerpo de 8 años. No se puede desperdiciar tu sufrimiento! Los clientes gozan con el dolor. Y el dolor físico y mental que tú has experimentado es el que más se paga. Esto no ha hecho más que empezar para ti...-
Un pánico desolador se adueña de mi, y resignado, de nuevo recuerdo la máxima de mi vida: Siempre ir a peor, sin esperanza.
(Aparecen los créditos)Y coletilla final;
En la actualidad, ya he perdido la cuenta de las miserables y agonizantes vidas que he encarnado. Y el guión no es nunca el mismo, porque; es peor, siempre empeora...
Mi desasosegante existencia parece no tener fin, y finalmente he entendido que no puedo hacer absolutamente nada para cambiarla.
Mi destino no es incierto; será peor, siempre va a peor...
_________________
